Comienzo esta nueva andanza por la red de la mano de una
música que me cautivó hace mucho tiempo. En uno de los viajes en que la vida te
lleva me topé con este tango. Ya en los
primeros compases se puede apreciar la elegancia de una música que se va
deslizando y llega a puntos álgidos donde el dolor y los sentimientos se
desbordan.
Un tango lleno de pasajes donde la música se asemeja a los
pies danzarines haciendo ochos y otros movimientos sugerentes. Como los
pliegues de la ropa que se van desplazando y que junto con la coreografía crean
una bella composición.
Temática llena de dolor amoroso pero que deja una puerta abierta
a la esperanza. Porque es conocido por todos la tristeza y dolor en este
género, pudiendo recordarnos a otros estilos como el fado, la morna o nuestro
exponente más cercano, el flamenco.
Uno intenta a través del sufrimiento llegar a
seguir adelante y ver que a pesar de “que
la lucha es cruel y es mucha, lucha y se desangra por la fe que lo empecina”….
Han sido muchas las voces que han hecho suyo este tango pero he querido rescatar la versión de Valeria Lynch, ya que la voz femenina en el
tango no es muy frecuente. Además, esta gran cantante posee un timbre hermoso y
poderoso lo que otorga a esta pieza una musicalidad muy interesante para ser
disfrutada.